Saudades - DELINCUENCIA Juvenil
Ligia Minaya
Escritora
Cuando vi que grupo de jóvenes había matado a varios taxistas, me pregunté ¿Y los padres? ¿Saben esos muchachos donde está el bien y dónde está la maldad? Seguro que no. ¿Tienen hogares? Y no hablo de cuatro paredes con techo, puerta y ventana. Hablo de padre, madre, comida, educación, moral, y sobre saber lo que se debe hacer y lo que no se puede hacer. En el país, hace ya mucho tiempo que dejó de funcionar la familia, el respeto a la vida ajena, a la propiedad, a los valores morales. Decía Benito Juárez que el respeto al derecho ajeno es la paz. Y no la tenemos porque la responsabilidad de padres y madres, y la educación en las escuelas, han sido tiradas a la basura. Si esos muchachos asesinos no se arrepienten es porque en su mente no existen buenos valores inculcados por sus padres, si es que los tienen. Y como las cosas en nuestro país, por terribles que sean, se vuelven agua y sal en los tribunales, y basta tener un abogado y unos pesitos, saldrán dentro de poco como si no hubiera pasado nada.
Me da pena porque los penalizados son muchachos, de seguro criados a la brigandina, y pique porque los culpables son esos padres que no conocen la responsabilidad que es tener hijos. Los niños son como una maza de pan a la que hay que moldear desde que nacen. Enseñarles a comer, a dormir a la hora adecuada, a bañarse, cepillarse los dientes, hablar correctamente y sobre todo, el respeto a los demás, a los maestros, a obedecer las normas y enseñarles también con el ejemplo que es el trabajo lo que puede dar sustento. Pero no, eso es cosa de otro tiempo. Mujeres que paren y paren sin criterio alguno y hombres que no se preocupan de nada, es lo que hay. Si consiguen algo se lo beben, lo parrandean y lo juegan. ¿Y los niños? Hacen lo que ven en los demás. Matar para robar unos pesitos, y misión cumplida. Y no son solo los de abajo, los de arriba también, sólo que a esos se les tira la manta de la impunidad, el tío tiene un alto cargo o un generalote le sirve de padrino. Para esos las consecuencias tienen otro color.
No entiendo porque se ponen tantas trabas para la adopción, si para engendrar y parir solo hay que acostarse uno encima de otro, y a veces, ni eso. Lo que es peor, no se pare porque se quiere un hijo. Simplemente, un hombre embaraza a una mujer, la deja, y ella sigue pariendo y no mira para atrás. La responsabilidad con los hijos es para siempre. Una piensa, que al crecer, hacerse mayores, graduarse de la Universidad y conseguir un buen empleo, termina el papel de los padres. ¡Ni lo piense! Siempre necesitaran nuestro consejo, nuestro apoyo y nuestro abrazo.
Estoy segura, esos muchachos no tuvieron quien les trazara un buen camino, y ahora toca condenarlos. Sería bueno, dentro de la prisión, educarlos. De lo contrario, cuando salgan, seguirán cometiendo crímenes cada vez peores. Antes, por TV, a la diez de la noche salía una voz que pregunta ¿Sabes dónde están tus hijos? ¿Y ahora? Ni se sabe dónde están, ni adónde van, ni con quién.
Esos muchachos no tuvieron quien les trazara un buen camino, y ahora toca condenarlos. Sería bueno, dentro de la prisión, educarlos.
Denver, Colorado